Propulsión económica

Cada modelo de embarcación tiene una velocidad económica o velocidad de crucero. En el caso de las embarcaciones de planeo, esta velocidad está justo por encima del umbral de planeo. Por lo tanto, lo mejor es alcanzar rápidamente el umbral de planeo y mantener después la velocidad de crucero. No obstante, no olvide tener en cuenta la visibilidad y las condiciones locales en cada momento.

Revise el motor
Merece la pena realizar revisiones periódicas del motor. Es una forma de aumentar la fiabilidad de funcionamiento y ahorrar combustible.

Incluimos a continuación unos cuantos consejos sencillos:

  • Utilice el combustible adecuado.
  • Revise y cambie los filtros de aire, combustible y aceite, y el aceite del motor.
  • Una distribución incorrecta y bujías antiguas aumentan el consumo de combustible en varios puntos porcentuales.
  • Limpie y ajuste los inyectores bomba de los motores diesel.
  • Ajuste el ralentí.
  • Repare de inmediato cualquier fuga de aceite, combustible o refrigerante.
  • Siga las instrucciones de servicio del manual del usuario.

Distribución correcta de la carga y los pasajeros
La carga que lleva la embarcación influye en el consumo de combustible y en el rendimiento en alta mar. Algunas sugerencias:

  • Distribuya la carga y los pasajeros de forma que la embarcación esté perfectamente equilibrada.
  • Asegúrese de sujetar bien los elementos que pudieran desplazarse con los movimientos de la embarcación.
  • Siente a los pasajeros en la embarcación de forma que ninguno resulte herido en caso de giros cerrados o cambios rápidos en velocidad.
  • Tenga en cuenta que las embarcaciones a motor pueden alcanzar velocidades equivalente a los 50-70 kpm.

La persona responsable de la embarcación también lo es de la seguridad a bordo.

Elija la hélice correcta
Una embarcación con el depósito de combustible lleno y cargada con el equipamiento normal para las vacaciones puede fácilmente perder entre 2 y 3 nudos a velocidad máxima en comparación con un barco con carga normal. El motivo es que la hélice original está a menudo pensada para desarrollar una velocidad alta con una carga moderada. En consecuencia, podría merecer la pena cambiar a una hélice con un cabeceo menor.

La regla básica es que la hélice debe dimensionarse para adaptarse al uso previsto de la embarcación.