1959

1959 - Volvo Penta Aquamatic

Cuando Volvo Penta presentó el propulsor Aquamatic en el Salón Náutico de Nueva York en 1959, los diseñadores de barcos de todo el mundo dejaron sus lápices y se hicieron esta pregunta: "¿Es posible que esta empresa de Gotemburgo haya logrado combinar los beneficios del motor intraborda con los del fueraborda y eliminar a la vez los inconvenientes?" Si esto era cierto, revolucionaba el diseño del casco. Desde que el plástico había aparecido también recientemente en el negocio de la fabricación de barcos, se abrían nuevas oportunidades para el sector de las embarcaciones de recreo en particular.

Los fabricantes americanos, que habían presentado motores fueraborda enormes y potentes, consideraron el Aquamatic una tremenda amenaza e hicieron todo lo que pudieron para neutralizar el revolucionario diseño. "El ratón que rugía" fue el comentario cuando Volvo Penta lanzó el Aquamatic en anuncios, pero el sector llegó a apreciar las ventajas del concepto.

El motor intraborda es sólido, con un gasto de combustible relativamente económico y está situado dentro de la embarcación, protegido del viento, las inclemencias del tiempo y el agua. Tiene una prolongada vida de servicio y es fácil de revisar y mantener. Además, puede ser una unidad diesel o de gasolina y tiene un alto valor cuando se entrega a cuenta de otro. El motor fueraborda también tiene sus propias ventajas. El eje, la hélice y la dirección pueden estar integrados. Su maniobrabilidad es excelente y el propulsor se puede doblar para evitar encallar. La embarcación no necesita equiparse con un timón. El Aquamatic de Volvo Penta consiguió una brillante combinación de los dos enfoques.